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No me he dado casi cuenta que hace mucho que no he podido escribir en el blog. Y no ha sido por falta de cosas que contar sino más bien por un cambio de prioridades a la hora de dedicar mi tiempo. Como os comentaba en Aventura de una emprendedora llevo ya un año montando mi propia startup con un equipo de emprendedores en Las Rozas, o mejor MelRozas que es como lo llamamos. Desde septiembre de 2012 estoy inmersa en un mar de proyectos que hasta ahora me han mantenido con ilusión para seguir creyendo en mis sueños. He querido detenerme hoy para tomar un poco de perspectiva y compartir algunas lecciones aprendidas.

Inicialmente iba a empezar en un proyecto de exportación de productos españoles a Taiwán, pero se quedó parado porque había en marcha un producto para ayudar a la gestión que los ayuntamientos tienen que realizar con sus ciudadanos para mantener y conservar adecuadamente sus edificios. Fue en octubre de 2012 cuando mi tiempo estaba prácticamente enfocado a Admite City, que así es como se llama este proyecto. Mientras validábamos este modelo de negocio en el mercado, en el camino descubrimos una necesidad no cubierta para los técnicos que tienen que realizar las inspecciones técnicas de los edificios, que actualmente se llaman informes de evaluación de edificios. Y nos pusimos a desarrollar Admite Pro, que en breve saldrá al mercado y es el proyecto que más tiempo nos está requiriendo actualmente.

Después de estar siete meses sin tener ingresos y sin paro ni indemnización, porque me había ido de la empresa de forma voluntaria, empezamos a tener unos pequeños ingresos. Fue y sigue siendo una inversión que estoy haciendo en cada uno de los proyectos con esperanza a que consigamos encontrar un modelo de negocio que realmente funcione. Y en ese camino estamos todo el equipo.

Además de estos proyectos han surgido otros, como ser profesora en la EOI en el programa de Iniciativa Emprendedora para enseñar las herramientas que utilizamos para crear nuestros proyectos en la startup a gente universitaria. También he sido profesora en Thinkids Project, donde enseñamos esas mismas herramientas adaptadas en formato de talleres de campamento para niños y niñas entre 8 y 15 años. Las dos experiencias como formadora han sido y son muy gratificantes. Uno de mis sueños sería volver a mi facultad de Matemáticas en la Universidad Complutense de Madrid para contarles mi experiencia y animarles a que crean en sus propios proyectos y cómo empezar con ellos. Otro de mis sueños es poder llevar al mercado proyectos que ahora mismo están en la universidad y que se quedan en las estanterías de las bibliotecas, y son fantásticos, tanto, que donde deberían estar es validándose en la calle. Y en ese camino estamos tratando de empezar colaboraciones con una profesora muy especial, gran profesional y excelente persona, Mª Carmen Fernández Panadero de la Universidad Carlos III. Seguro que algo bueno saldrá porque es increíble el trabajo que está haciendo con su equipo Gradient.

Os puedo contar que la aventura está siendo apasionante, que soy mucho más feliz que hace un año y medio y que soy mucho más valiente para tomar decisiones y atreverme a hacer cosas que hasta ahora no había hecho, tanto en el terreno personal como profesional. Nuestro mentor en la startup, Albert Ventura, me anima cada semana para hacerlo. Puedo hacer y deshacer todo aquello en mi vida que no me haga feliz.

No todo son alegrías. Tengo días de “bajón” en los que me entran dudas, miedo, cuando la incertidumbre me sobrepasa y no sé qué haré en unos meses. Nos acostumbran desde pequeños a vivir en un mundo de certidumbre, de seguridad, cuando todo es una falacia porque la seguridad no existe. Pero aprender a convivir con un alto nivel de incertidumbre lleva su tiempo de adaptación. Hace tan solo unos días me pasaba un buen amigo un artículo solo musculación y neuronas que me gustó mucho por las explicaciones que aporta sobre la generación de nuevas neuronas al hacer tareas nuevas. ¿Cuándo ha sido la última vez que has hecho un trabajo o tarea que nunca habías hecho?

Hay días en los que me miro en el espejo y pienso “qué orgullosa estoy de ti, cómo me gusta ser quien eres” y sin embargo otros días me miro y me pongo a llorar. En esos momentos suelo acudir a mi hermana Ana (somos gemelas), que ahora está en Estrasburgo trabajando y viviendo su sueño también como una luchadora nata. La verdad es que la echo mucho de menos. Aunque el fantástico Hangout de Google hace más llevadera la distancia. Cuando estamos bien nos gusta contarlo a los cuatro vientos y cuando estamos mal nos encerramos. ¡Pues no está bien encerrarse! Porque se entra en un diálogo interno contigo mismo negativo que lo único que hace es que estés más triste. Asique mejor habla con aquella persona o personas especiales que tienes en tu vida y pídeles ayuda. Muchas veces solo con hablar con ellas te sientes mucho mejor y te ayuda a soltar lastre.

En este año de aventura lo que he aprendido es a tratar de reducir los días de estado negativo. Tengo ciclos emocionales que se repiten: felicidad, entusiasmo, te crees capaz de conseguir cualquier cosa y luego la tristeza, el desasosiego, la angustia o el miedo. Trato de pasar el menor tiempo posible en los estados negativos. Pido ayuda si la necesito. Me repito “¿qué haría si no tuviese miedo?” y pienso cómo hacerlo. Cuando veo que llevo mucho tiempo sin quedar con los amigos por la carga de trabajo, pues les llamo y quedamos. Esto quiero cambiarlo y poder quedar con ellos con más frecuencia. Por el trabajo estoy renunciando a vida personal que me gustaría tener. No he dejado tiempo en mi lista diaria para hacer ejercicio, aunque la parte de alimentación trato de tenerla más o menos bajo control y comer lo más saludable posible. El ejercicio lo necesito cada vez más, sobre todo para desconectar, pero al final el trabajo me come todas las horas del día. En enero de 2013 quise apuntarme a un club de montaña y federarme para hacer salidas a la montaña con ellos. Pues no me apunté porque estaba saturada con el trabajo. Las horas de sueño tampoco son suficientes. Paso muchos días que duermo poco y que trato de compensar los fines de semana. Termino las semanas tan agotada que los fines de semana lo que quiero es dormir. Esto sé que no es bueno para mi salud y trataré de empezar a pensar acciones para cambiar estos malos hábitos que a la larga repercutirán en mi salud.

Lo que he aprendido es que aunque me guste lo que estoy haciendo en el trabajo, la pasión que le pongo, las ganas de sacar los proyectos adelante, y todo el crecimiento personal que me está suponiendo, también necesito poner límites, primero por mi salud y segundo para equilibrar mi vida personal. Echando la vista atrás, no es que ahora esté en un pico de trabajo sino que llevo en pico de trabajo un año. Creo que en esta situación se podrá ver reflejada muchas personas, sobre todo aquellas que trabajan en sus propios proyectos, y que sienten que tienen que hacer lo que sea para sacarlos adelante. Creo muy necesario poner límites a “hacer lo que sea” cuando ello te puede estar quitando tu salud. Espero ir contando con mayor frecuencia los progresos en mis proyectos y el desarrollo de habilidades.

  • ¿Cómo están siendo los comienzos de tus proyectos?
  • ¿Cómo encuentras un equilibrio en toda tu vida?
  • ¿Qué límites has empezado a poner en tu trabajo?

En los últimos meses no me he olvidado de esta pequeña joya de blog que con tanto cariño e ilusión empecé a escribir hace ya dos años. Desde septiembre estoy inmersa en una gran aventura como emprendedora creando una serie de proyectos con un grupo de emprendedores tan soñadores como yo.

¿Cómo he llegado hasta este punto? Desde el año 2009 han ocurrido cambios muy importantes en mi vida a nivel personal y profesional. He desarrollado y descubierto habilidades que no sabía que tenía. He conocido gente estupenda que ha favorecido mi desarrollo y sobre todo he aprendido a conocerme a mí misma un poco mejor.

Nubes_negrasProfesionalmente hablando 2009 fue un año estupendo donde aprendí a un ritmo contra reloj muchísimo sobre Seguridad de la Información, en especial en el área de Desarrollo de Negocio. Trabajé sin descanso para ser lo mejor que podía ser en este área, aportando lo mejor de mí y estudiando continuamente. En el año 2010 se materializó todo mi esfuerzo en un contrato laboral. Fue pasando el tiempo y esa pasión desapareció en 2011. Quería retos que me permitiesen demostrar lo que era capaz de hacer y no los tenía donde estaba. Sabía que podía hacer otras cosas. Algo dentro de mí gritaba continuamente y trataba de callarlo porque no tenía ni idea de lo que quería decir. No sabía ni lo que quería. Dediqué muchas horas en redes a buscar aquello que me ilusionase de nuevo. Pasaban los días, las semanas y los meses sin encontrar nada, sino más de lo mismo, y mi ánimo iba decayendo poco a poco. Ideas locas en otros países cruzaban mi cabeza sin ningún resultado materializado.

LibrosEn momentos bajos me ayudó leer el libro “Recuperar la ilusión” de Mª Jesús Álava Reyes. Su listado fantástico de actividades placenteras me ayudaba a tomar distancia con la situación y pensar en un plan distinto. Leí también el libro de “El elemento” de Sir Ken Robinson donde aprendí cómo otras personas habían descubierto la pasión de su vida. Me ayudó a identificar esos pequeños momentos de “estado de flujo”, como decía Mihaly Csikszentmihalyi en su libro “Fluir (Flow): Una psicología de la felicidad“.

En enero de 2012 conocí, gracias a mi hermana gemela, a un grupo de emprendedores con los que compartía muchos más intereses de los que me esperaba. Diseñar modelos de negocio, técnicas de creatividad y mapas de empatía, eran algunos de los temas que aprendí en un taller gratuito que este grupo de personas impartía en su casa y al que mi hermana me invitó. El año 2012 fue un año donde me sentía más perdida que en ninguno de los años anteriores. Pasé la mayor parte centrada en mejorar mi nivel de inglés preparando un examen oficial que aprobé. En verano, tras las semanas de vacaciones, me di cuenta que llevaba arrastrando un estado de ánimo triste, sin ilusión, sin sueños en mi vida desde hacía demasiado. Y decidí, gracias a una oportunidad que se me había presentado a lo lardo del año y a la que no había prestado mucha atención, que podía cambiar todo lo que en ese momento no me gustaba y que me estaba machacando. En septiembre dejé mi trabajo para empezar una aventura como emprendedora con las personas que había conocido gracias a mi hermana y que me habían propuesto soñar con ellos.

bebe_sonrisaY desde entonces estoy inmersa en una aventura realmente genial que espero contaros poco a poco y con la que he vuelto a recuperar la ilusión, con la que me siento feliz. Es increíble el poder y la satisfacción que da ser conscientes que podemos decidir dejar de hacer aquello que no nos hace felices y ponernos en camino de hacer aquello que realmente amamos.

Me he sentido perdida mucho tiempo y ahora empiezo a ver sentido a todo lo que he estado haciendo mientras no sabía dónde estaba.

Quiero agradecer todo lo que me han enseñado y animado en este tiempo a mis amigos Gonzalo Álvarez y Marty Mallavibarrena. Muy especialmente a mi hermana Ana por ser un gran apoyo en mi vida y que me descubrió un mundo que ahora me apasiona. Y por último y no por ello menos importante a Néstor Guerra  por darme la oportunidad de soñar para cambiar este mundo.

Hace un tiempo descubrí los calendarios compactos en el blog “El canasto”, página que recomiendo si quieres aprender a ser más productivo. Desde que los descubrí no he parado de sacarles partido.

La propuesta que os quiero hacer es elaborar cuadros de mando de vuestra vida. Una empresa utiliza cuadros de mando para casi todo. Robert Kaplan y David Norton muestran en su libro “Cuadro de Mando Integral” un método que ayuda a los gestores a medir las actividades de una empresa de forma global en base a su visión y estrategia.

¿Por qué no adaptar la idea para nuestro día a día? Ser capaces de ver la evolución de nuestro peso, los días que hacemos ejercicio, los exámenes que hemos tenido y las notas, las veces que hemos ido al fisio, reuniones clave que hemos tenido y una lista que cada uno puede elaborar en función de sus necesidades.

Si medimos, podemos detectar puntos de mejora. Ya no vale decir “sí, sí que salgo a hacer ejercicio pero no pierdo peso”, por poner un ejemplo, ya que podrás ver en tu cuadro los días que realmente has salido y los que no.

Puedes tener un calendario compacto agrupando actividades y rodeando con círculos de colores cada una de ellas. Por ejemplo:

  • Calendario1 – Agrupar actividades relacionadas con la salud: ejercicio físico, peso (1 vez al mes), visitas al fisio, el período, revisiones médicas …
  • Calendario 2 – Agrupar exámenes: exámenes de la universidad, certificaciones, idiomas …
  • Calendario 3 – Reuniones, eventos, citas …

Yo tengo pinchados mis tres calendarios en un corcho en la pared de mi habitación. Es una forma visual de echar un vistazo a los progresos que voy haciendo y sobre todo para hacer seguimiento, que muchas veces organizamos mucho pero se nos olvida la parte de revisión. Nos puede ayudar a motivarnos con cada uno de los logros que vamos consiguiendo. Cuando ves todo el trabajo realizado en una hoja, ya no se trata de suerte, sino de habértelo currado.

¿Cómo mides tus progresos? Estaré encantada de leer vuestras propuestas.

Actualmente debido al cambio social y a la dificultad de iniciar y conservar una pareja basada en el compromiso, es importante definir previamente qué es lo que se espera de la pareja y cuáles son los mínimos para que esa relación sea satisfactoria, fructífera y duradera.

Nunca como hasta ahora se ha confiado tanto en el “amor” como lo más importante para mantener a una pareja unida. Sin definir, ni aclarar que se piensa por amor.

Se considera que el “amor” es un sentimiento de entusiasmo hacia el otro u otra, que hace no ver con claridad los límites de su personalidad, ni las virtudes o defectos que le/la constituyen. Se cree que el amor es lo más importante en la pareja y lo único realmente necesario para una satisfactoria convivencia y se asume, sin cuestionamiento, que cuando este raro sentimiento se pasa, lo mejor y más sensato es separarse, porque ya no hay nada que hacer y por lo tanto es imposible y no merece la pena volver a replantearse otra forma de convivencia y hacer un esfuerzo para recomponer lo que quizás se ha roto. Y muy pocos se plantean recurrir o acudir a un profesional antes de realizar la ruptura.

Pero la realidad histórica y científica señala que es un error considerar a ese sentimiento llamado ”Enamoramiento” como algo “esencial para la convivencia satisfactoria entre una pareja”  cuando la realidad es que se trata de  un sentimiento nada natural en el ser humano y muy reciente en la historia de la humanidad.

El amor romántico, como lo conocemos hoy en día y al cual llamamos enamoramiento, surge como teoría con el desarrollo del Amor Provenzal, propio de los trovadores y en realidad tiene muy poco que ver con los criterios que hoy se consideran útiles para emparejarse.

La concepción de pareja en la actualidad está en un constante cambio. Hombres y mujeres, hombres con hombres y mujeres con mujeres, para vivir juntos, compartir bienes, procrear, temporalmente o para siempre.

En la idea de pareja actual todo es posible e igualmente válido y aunque el asunto da pié para muchas investigaciones, en la práctica lo único claro es que es algo difícil, rara vez satisfactorio y de una gran fragilidad.

Esta entrada ha sido escrita de forma desinteresada por Paloma Gascón Vera, Directora del Gabinete de Psicología Paloma Gascón, que cuenta con una dilatada experiencia como terapeuta, conferenciante, formadora y articulista. Sobre todo es una fantástica persona que admira a sus pacientes y los ayuda a ver lo maravillosos que son. ¡¡ Gracias Paloma !!

Una de las personas que más me ha ayudado en uno de los momentos díficiles de mi vida, y a quien tengo mucho que agradecer, ha accedido a escribir de forma desinteresada esta entrada, con la ilusión de poder ayudar a muchas personas a descubrir “El poder positivo del Amor”.

Para entender bien lo que es amor es mejor empezar entendiendo lo que no es amor:

  • No es amor el odio, la violencia y la competición.
  • No es amor la obsesión amorosa, que se fija sólo en lo externo y que no es más que una forma de conquista y que siempre acaba en una desilusión.
  • No es amor el sexo, si bien cuando se une amor y sexo, la relación que surge es muy importante y espiritual.

El amor de pareja consiste en querer estar con una persona más que con otras, querer apoyarla en todo lo que esa persona quiera ser, querer ayudarla a crecer emocionalmente, mentalmente y espiritualmente. Más que nada es permitir a una persona la libertad completa de ser él o ella misma y aceptarla totalmente sin intentar cambiarla.

El problema surge cuando ese amor no lo siente más que una de las dos personas y la otra no se adhiere a ese concepto. Para que la relación sea harmoniosa hay que dar primero, pero esperando recibir también. Si en una relación de pareja y de amistad no se da y recibe, esa relación se convierte en una relación enfermiza y neurótica.

Para proteger el amor, cuando existe, es muy importante ser consciente de que lo experimentan dos individuos, dos seres independientes. La promesa del amor para siempre es irreal, porque el amor es una experiencia de momento a momento. El amor de ayer ya se ha pasado, el amor de mañana no ha llegado todavía y el de hoy hay que ganarlo.

Las posibilidades de que un amor dure dependen de que las personas que lo experimentan contribuyan a crear la relación de una forma mutua y constante. Pero para que de verdad funcione es necesario sentirse libre, sólo los que se sienten libres dentro y fuera del amor se pueden atrever a amar en libertad.

La pareja debe dedicarse cuando está junta a hacer lo que a los dos les gusta y es vital dedicarle algún tiempo al romanticismo ya que todo el mundo necesita romance en su vida y por eso en el día a día es necesario crear, y mantener una actitud romántica para que no se pierda el magnetismo, la sorpresa y la magia.

El ser humano busca en primer lugar de los otros que le amen, pero el primer paso es amarse a si mismo, difícilmente nos amaran si no nos amamos a nosotros mismos y es amándonos como nos convertimos en personas dignas de ser amadas.

La persona que atrae el amor de los demás aprende a amar su propia mente, sus pensamientos, su cuerpo y su vida y el poder divino que hay en ella misma al igual que en todo ser. No es la falta de amor la que nos hace desgraciados, sino la falta de sentirnos dignos de amor.

Pero el amor no es un estado de placidez sino una fuerza que hay que conquistar. Si alguien nos hace algo que no nos gusta, lo primero que hay que hacer es perdonar, ya que perdonar es una parte del amor y después explicar asertivamente porque no nos gusta eso y pedirle que lo cambié. Si no lo hace y nos sigue haciendo daño, el amor que debemos tenernos a nosotros mismos, nos obligará a alejarnos de esa fuente de dolor o protegernos de esa persona. Consentir que las personas nos hagan daño sin quejarse o defenderse es muy cristiano, pero va en contra de nuestra autoestima.

Superar las lecciones del amor nos permite alcanzar nuevas dimensiones de éxito, prosperidad, paz y satisfacción. Es muy importante apreciar cualquier cosa que nos pase tanto dentro como fuera del amor, porque todo lo que nos pase, bueno o malo, sirve para agrandar nuestra conciencia.

El poder positivo del amor determina el éxito que se tiene en la vida. Pero hay que hacer cosas para conseguir ese amor. Esas tareas pueden emprenderse sola o con ayuda o construyendo un equipo en el que todos den y reciban. El amor básicamente consiste en ayudar a los otros para que tengan éxito y cuando se da esa ayuda uno nota que las personas se sienten importantes, vivas y capaces de auto mejora. Si eso no pasa es que nos estamos equivocando en nuestro juicio de lo que es bueno para la otra persona.

Si damos a otros reconocimiento y seguridad, señalando sus aspectos positivos y estimulándoles para que consigan lo máximo que puedan, estamos dando amor y la realidad es que ayudando a los otros se consigue mucho amor a la vez, ya que cada acción positiva origina mas acciones positivas y mas autoconfianza.

Esta entrada ha sido escrita de forma desinteresada por Paloma Gascón Vera, Directora del Gabinete de Psicología Paloma Gascón, que cuenta con una dilatada experiencia como terapeuta, conferenciante, formadora y articulista. Sobre todo es una fantástica persona que admira a sus pacientes y los ayuda a ver lo maravillosos que son. ¡¡ Gracias Paloma !!

Hakuna Matata, que bonito es vivir.

La primera película que vi en el cine fue El Rey León. El cine en mi pueblo estaba llenísimo. Era el año 1994. Estaba emocionada e impaciente. Años después he vuelto a verla en varias ocasiones, y aún hoy en día, me emociona. En aquella ocasión mi hermana estaba conmigo. Fue un día muy especial y también el día que más lloré. Qué triste ver a ese leoncito, ese pequeño Simba, asustado, atónito e incrédulo ante la muerte de su padre Mufasa. Con la manipulación de su tío Scar haciéndole sentir culpable por lo sucedido. Y yo que no dejaba de llorar. Era bastante pequeña, pero el sentimiento lo recuerdo como si hubiese sido ayer.

Una de las partes que más me gusta es el exilio, donde Simba descubre quién es. En ese emocionante viaje conoce a dos simpáticos amigos, Timón y Pumba. Nada más encontrarse tienen esta conversación:

Timón: ¿A dónde vas?

Simba: A ningún sitio.

Timón: ¿De dónde vienes?

Simba: Qué importa. No puedo volver.

Pumba: ¿Podemos ayudarte en algo?

Simba: No. A menos que podáis cambiar el pasado.

¿En cuántas ocasiones nos hemos sentido perdidos sin saber dónde vamos? En esos momentos es bueno apoyarse en las personas que están a nuestro lado y que nos quieren. Dejarse ayudar de vez en cuando es bueno.

Los nuevos amigos de Simba le enseñarán a disfrutar de la vida. Aprenderá a reírse de nuevo, a jugar y divertirse con su lema Hakuna Matata, y por qué no, a ser feliz de nuevo. En este viaje en el que se hace adulto, sigue sin resolver un problema del pasado que le persigue y le angustia. Porque no es bueno dejar las heridas sin cerrar, los asuntos sin resolver. No podemos mirar hacia otro lado y seguir con nuestra vida como si nada hubiese pasado.

Descubre también sentimientos que antes no había tenido. Descubre lo que es el amor, las dudas y los miedos ante la persona que se ama. Nala, su amiga de la infancia, no entiende por qué no quiere ser el Rey que ella ve.

A veces necesitamos que alguien externo a nuestra vida nos diga todo lo bueno que llevamos dentro, la buena persona que somos, las acciones que hacemos para ayudar a los demás, la alegría que transmitimos cuando estamos con nuestros amigos o lo bien que sabemos sacar una sonrisa a aquellas personas que más lo necesitan. Muchas veces no vemos todo lo bueno que tenemos y necesitamos que nos lo recuerden desde fuera.

En una noche en la que los recuerdos abruman a Simba, en la que no puede dejar de pensar en su padre y lo mucho que lo echa de menos, le reprocha entre pensamientos que dijo que siempre estaría con él, cuidándole, pero no es cierto. Se siente culpable por lo que pasó en el pasado e impotente por no poder cambiarlo. Entonces aparece el viejo Rafiki.

Simba: ¿Quién eres?

Rafiki: La pregunta es ¿quién eres tú?

Simba: Creía saberlo, pero no estoy seguro.

En una aparición de su padre, Mufasa le hace ver que para saber quién es, debe mirar en su interior, porque es mucho más de lo que es ahora y que debe ocupar su lugar en el ciclo de la vida, porque es el único y verdadero rey. Simba tiene miedo y no sabe cómo volver, porque no es el mismo.

Rafiki: Cambiar es bueno.

Simba: Sí, pero no es fácil. Sé lo que tengo que hacer, pero si regreso tendré que enfrentarme al pasado y llevo tanto tiempo huyendo de él.

Rafiki le da un golpe y Simba se queja.

Simba: ¡Ahu!, eh, ¿por qué has hecho eso?

Rafiki: No importa. Está en el pasado.

Simba: Sí, pero aún duele.

Rafiki: Oh, sí, el pasado puede doler, pero tal como yo lo veo, puedes o huir de él, o aprender.

¿Cuántas veces hemos tenido miedo ante la situación de enfrentarnos a nuestro pasado? ¿Qué hemos dejado pendiente que no nos deja vivir en paz y tranquilos? ¿Qué ocurriría si trato de cerrar esa etapa del pasado? ¿Y si no hago nada? Sólo tenemos esta vida para arreglar aquello que pensamos que debemos arreglar. Sólo depende de nosotros actuar. Aprende del pasado y sé feliz con lo que te queda por descubrir.

Un buen amigo que sabe lo que disfruto con la lectura, me envió hace tiempo, un listado de frases, de pequeñas joyas, para reflexionar. El autor de las mismas es William Faulkner, un poeta y narrador estadounidense, que influiría más tarde en escritores españoles como Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa o Juan José Saer.

  • “Siempre sueña y apunta más alto de lo que sabes que puedes lograr.”
  • “Lo más triste es que la única cosa que se puede hacer durante ocho horas al día es trabajar.”
  • “Algunas personas son amables sólo porque no se atreven a ser de otra forma.”
  • “Inteligencia es el poder de aceptar el entorno.”
  • “Un paisaje se conquista con las suelas del zapato, no con las ruedas del automóvil”
  • “No te preocupes por ser mejor que tus contemporáneos o predecesores. Intenta ser mejor que tu mismo.”
  • “Si me dan a elegir entre la tristeza y la soledad, me quedo con la tristeza.”

Una interesante conversación, con una de las personas con las que más disfruto compartiendo ideas y sueños, derivó en las siguientes reflexiones que he querido compartir aquí, para ayudar a crear ese pequeño espacio donde se para el tiempo por un momento y abramos nuestra mente.

Los sueños que no se cumplen son aquellos que no nos atrevemos a soñar. La motivación en nuestro trabajo es aprender, porque el dinero viene después. Esto no se lo contéis a nadie, porque es el secreto de los genios de la historia. Eso del aprendizaje continuo no todo el mundo lo entiende. En nuestro caso particular, dedicamos muchas horas a la formación, en gran parte porque estamos en constante movimientos en charlas, seminarios, grupos de debate de voluntarios, leyendo libros, artículos, blogs o simplemente juntamos a algunos amigos para compartir ideas. Nos hemos encontrado con algunas personas que piensan que no disfrutamos de la vida por ese estudio y ganas de aprender constantes. Sin embargo, también nos hemos encontrado con otras personas que se han sorprendido de la energía y alegría con las que trabajamos y aprendemos, en continua evolución y desarrollo. Con estas personas hemos establecido amistades que han enriquecido mucho nuestra vida. Como se suele decir “quien no rema pesa”, así que por nuestra experiencia recomendamos pasar tiempo con personas que sumen en vuestra vida, y no que resten.

Cuando algo no nos guste, necesitaremos tener asertividad y valor para exponer nuestro punto de vista. Un modo de desarrollar la asertividad es poniendo en práctica lo que algunos libros explican sobre el tema. Uno de los que más me ha gustado, y que en un próximo post explicaré, es “Las Emociones que hieren: De las tensiones inútiles a las relaciones inteligentes“, de Mª Jesús Álava Reyes, una de mis psicólogas favoritas.

Un visionario inteligente es el que tiene el poder de ver su entorno, captar lo que para otros es invisible, hacerlo visible y así cambiar el entorno. Desde que tratamos de mejorar midiéndonos con nosotras mismas, avanzamos mucho más que cuando nos comparábamos con otros. Necesitamos hablar con nuestros contemporáneos para darnos cuenta que nuestros días, proyectos y acciones que creemos habituales, otros piensan que son extraordinarios.

Ahora os animo a pensar sobre esas frases. ¿Qué os han hecho reflexionar? Estaré encantada de compartir puntos de vista.